Una de las formas de evitar esto es realizar un tratamiento con aceite antes de lavarnos el cabello, con lo que lograremos que el pelo esté mucho más hidratado, brillante y fuerte, especialmente si lo aplicamos de forma regular.
Para ello, podemos aplicar el aceite que más nos guste, ya sea de coco, manteca de carité, de oliva, de aguacate o de almendras, ya que todos tienen propiedades hidratantes y nutritivas beneficiosas para el cabello. Una vez que hemos elegido el aceite que deseamos aplicar, lo calentamos, para poder aplicarlo con más facilidad. Lo mejor es hacerlo en el microondas, pero siempre cuidando que no nos queme, sino sólo que adquiera un poco de temperatura.

A continuación, lo aplicamos sobre el cabello mechón a mechón, siempre desde la mitad del cabello hacia las puntas, evitando aplicarlo sobre el cuero cabelludo. Si tenemos el pelo mixto o un poco seco, lo mantendremos en el cabello durante una hora, para después lavarnos con el champú y el acondicionador que utilicemos habitualmente.
Si tenemos el cabello muy seco o castigado, podemos aplicar el aceite y dejarlo que actúe durante la noche, lavándolo bien al día siguiente para eliminar cualquier residuo. También es aconsejable en caso de que nos tiñamos, alisemos o ricemos el cabello frecuentemente, para recuperar el cabello maltratado.

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